Durante el funcionamiento normal, un observador ve una dirección corta de 16 bits que deliberadamente no es única para un dispositivo; es solo una pista que la red utiliza para acotar qué clave probar, no un identificador fiable desde el exterior. La única excepción es la propia solicitud de asociación, que se envía sin cifrar y sí contiene el identificador completo del dispositivo, único a nivel global, aunque solo una vez por cada asociación, no de forma continua. El contenido de la carga útil permanece siempre cifrado en la capa de red y, adicionalmente, en la capa de aplicación si está habilitada. Como en cualquier sistema de radio, un observador puede saber que se ha producido una transmisión y aproximadamente cuándo.